Cuando te encuentres ante dos opciones y tengas que elegir, simplemente lanza una moneda al aire. Es un truco que siempre funciona, y no sólo porque por fuerza te saca de dudas, sino porque en ese breve momento en el que la moneda está en el aire... de repente sabes qué cara quieres que salga.
Es cierto :) No me había parado a pensarlo, la verdad...
ResponderEliminar"en ese breve momento en el que la moneda está en el aire... de repente sabes qué cara quieres que salga."
Precioso!
La única putada es cuando no puedes cambiar la decisión del azar y la gravedad... por ejemplo, gracias al tiro de una moneda para ver qué texto hacíamos en el examen de Filosofía, si uno de Platón o uno de san Agustín, acabó ganando san Agustín... y así me salió.
PERO BUENO :) Un texto y un blog muy bonitos, sígueme si quieres.
http://luciasanchezhernandez.blogspot.com.es
Te sigo :)
Hola!, He visto tu Blog y es simplemente genial
ResponderEliminarTe sigo, ¿Devuelves?
Un besito! ♥
Ahora os sigo a las dos, preciosas :) Muchas gracias por los comentarios y muchos besitos!
ResponderEliminar